Los asuntos penales requieren escucha cuidadosa, discreción y atención a las circunstancias de cada caso. La orientación parte del respeto a la dignidad humana y a las garantías procesales.
Cuidado al comprender los hechos
El primer contacto se dedica a una presentación general de la situación y a identificar los próximos pasos para un análisis individual. La información detallada y los documentos deben compartirse por el canal adecuado, acordado posteriormente.